Sobrecarga progresiva: qué es y cómo aplicarla
Sobrecarga progresiva explicada sin humo: formas de progresar además de subir peso, doble progresión con ejemplo, cuánto subir y cada cuánto.
La sobrecarga progresiva es la idea más importante del entrenamiento de fuerza y, curiosamente, una de las peor entendidas. Mucha gente la resume en “subir peso cada semana”. Eso es una de sus formas, y no la más duradera.
Lo que dice de verdad es más simple. Para que el cuerpo siga adaptándose, lo que le pides tiene que ser, con el tiempo, más exigente que lo que ya sabe hacer. Si hoy haces lo mismo que hace seis meses, tu cuerpo no tiene ningún motivo para cambiar. Se ha adaptado, se ha quedado ahí y está encantado.
Qué es la sobrecarga progresiva (y qué no es)
Es aumentar de forma gradual el estímulo que recibe un músculo. Gradual quiere decir pequeño. Un poco más de peso, una repetición extra, una serie más. No hablo de añadir 10 kg a la barra porque te sientes fuerte un martes.
Esto viene de lejos. Hay una leyenda sobre Milón de Crotona, un luchador griego que vivió hace unos 2.500 años. Dicen que un día cogió un ternero recién nacido y se lo subió a los hombros, y que a partir de ahí lo cargó todos los días. El ternero crecía un poco cada día y Milón se iba haciendo más fuerte a la vez. Cuando el ternero ya era un toro grande, él lo seguía levantando. Es una leyenda y nadie sabe si pasó de verdad, pero explica muy bien la idea. El peso sube tan poco cada vez que el cuerpo se va acostumbrando sin que te des cuenta.
Tampoco significa que cada entreno tenga que ser mejor que el anterior. Eso es lo que prometen muchos programas de inicio, y funciona un tiempo, pero nadie sigue esa línea recta para siempre. En la práctica, la progresión va en dientes de sierra, con semanas buenas, semanas planas y algún retroceso. Lo que importa es la tendencia a varios meses vista.
Y hay un detalle que se olvida. El peso en la barra es solo una forma de medirlo. Un estudio de Plotkin et al. (2022) puso a 43 personas con al menos un año de entreno a hacer pierna durante ocho semanas en dos grupos. Uno subía la carga manteniendo las repeticiones y el otro subía repeticiones manteniendo la carga. El músculo creció de forma muy parecida en los dos. En fuerza, el grupo que subía carga sacó algo de ventaja en la sentadilla en multipower, unos 2 kg, y los propios autores dudan de que eso importe en la práctica. Hay más de un camino.
Formas de progresar además de subir peso
Que el peso no suba no significa necesariamente que estés parado. Estas son las alternativas, de más a menos habituales.
Más repeticiones con el mismo peso
La más cómoda para empezar. Si la semana pasada hiciste 60 kg × 8 y hoy haces 60 kg × 9, has progresado. Punto. No hace falta que tenga épica.
Más series
Pasar de 3 a 4 series de un ejercicio sube el volumen y, por tanto, el estímulo. Funciona, pero tiene techo, porque cada serie extra exige más recuperación. Si quieres afinar cuántas te convienen, lo desarrollo en cuántas series por músculo a la semana.
Mejor técnica y mayor rango de movimiento
Aquí mucha gente no se da cuenta de que progresa. Bajar la barra hasta tocar el pecho en lugar de quedarte a medias, pausar un segundo abajo, controlar la bajada en vez de dejarla caer. Con el mismo peso, el ejercicio ahora es más difícil y el músculo trabaja más. Es progresar aunque el número no se mueva. Y si lo que querías era dejar de hacer sentadillas de cuarto de recorrido, esto aporta una visión más realista que añadir discos.
Más densidad, o lo mismo en menos tiempo
Si haces el mismo trabajo con 90 segundos de descanso en vez de 150, has aumentado la densidad. Es útil cuando andas justo de tiempo, pero yo no la usaría como recurso principal. Acortar descansos suele bajar las repeticiones de las series siguientes y acabas con menos trabajo útil, no con más.
Peso, repeticiones, series y tiempo son cuatro formas distintas de pedirle más al cuerpo
Doble progresión, el método que casi todos deberíamos usar
Es el sistema que más recomiendo a principiantes e intermedios porque no exige calcular nada. Eliges un rango de repeticiones (por ejemplo, 8 a 12). Empiezas con un peso con el que llegues justo a la parte baja del rango. Cada entreno intentas sumar repeticiones. Cuando haces el tope del rango en todas las series, subes el peso y vuelves a empezar desde abajo.
Ejemplo con press inclinado con mancuernas, 3 series, rango 8-12:
| Entreno | Peso por mancuerna | Reps por serie | Qué haces |
|---|---|---|---|
| 1 | 20 kg | 8 / 8 / 8 | Punto de partida |
| 2 | 20 kg | 9 / 8 / 8 | Sumas reps |
| 3 | 20 kg | 10 / 9 / 9 | Sumas reps |
| 4 | 20 kg | 11 / 10 / 10 | Sumas reps |
| 5 | 20 kg | 12 / 12 / 11 | Casi |
| 6 | 20 kg | 12 / 12 / 12 | Tope en todas, toca subir |
| 7 | 22 kg | 9 / 8 / 8 | Peso nuevo, vuelves abajo |
Fíjate en el entreno 7. Las repeticiones bajan, y es correcto. Has subido 2 kg por mancuerna y has perdido tres o cuatro repeticiones por serie. Es justo lo que tiene que pasar. Muchos de los que “se estancan” en realidad se saltan esta parte. Suben peso, ven que hacen menos reps y se asustan.
Dos matices. El primero es que, si quieres ir sobre seguro, no subas a la primera vez que tocas el techo. Espera a repetirlo en dos entrenos seguidos. El segundo es que el rango no es sagrado. Una revisión de Schoenfeld et al. (2021) concluye que se gana músculo en un abanico muy amplio de cargas, ligeras y pesadas, siempre que las series se acerquen al fallo. Mi pega es práctica. Con cargas muy ligeras casi nadie se acerca de verdad, porque la serie de 25 repeticiones duele mucho antes de agotar el músculo. Yo me muevo casi siempre entre 5 y 20, lo pesado en los básicos con barra y lo alto en los aislamientos.
Cuánto subir y cada cuánto
La referencia más citada es la posición del American College of Sports Medicine (2009). Dice que, cuando puedes hacer una o dos repeticiones más de las que tocaban, hay que subir la carga entre un 2 y un 10 %, menos en ejercicios de músculos pequeños y más en los grandes. A partir de ahí, depende de dos cosas, cuánta experiencia tienes y qué ejercicio es.
Por nivel. Con menos de un año entrenando, puedes progresar casi cada semana en la mayoría de ejercicios, porque el cuerpo todavía está aprendiendo. Entre uno y tres años, lo normal es un avance cada dos a cuatro semanas por ejercicio. A partir de ahí hablamos de meses, y lo razonable es celebrar cada kilo. Son cifras orientativas, no una ley. Depende del ejercicio, del sueño y de la semana que lleves.
Por tipo de ejercicio.
- Compuestos grandes (sentadilla, peso muerto, press banca). Saltos de 2,5 a 5 kg en el total de la barra para empezar y, con el tiempo, 2,5 kg en total (1,25 kg por lado). En sentadilla y peso muerto se aguanta algo más de salto que en el press.
- Compuestos pequeños y de mancuernas (press militar, remo, press inclinado). De 1 a 2,5 kg por mancuerna o por lado, y mejor tardar más.
- Aislamiento (curl, elevaciones laterales, extensiones). Aquí los saltos de peso son enormes en proporción. Pasar de 8 a 10 kg en elevaciones laterales es un 25 % más. Progresa por repeticiones casi siempre y sube peso con la mínima carga que tengas.
Si tu gimnasio no tiene discos de 1,25 kg, cómpralos. Cuestan poco y han salvado más progresiones que cualquier programa.
Y un consejo sobre el esfuerzo. Sube cuando las repeticiones objetivo te salgan limpias y con margen, no cuando acabas arañando la última. Si no tienes claro cómo medir ese margen, RIR y RPE lo explica con ejemplos.
Errores que veo una y otra vez
Subir peso a costa de la técnica. Si para meter 5 kg más tienes que rebotar la barra en el pecho, arquear medio cuerpo o recortar el recorrido, no has progresado, has hecho otro ejercicio más fácil. Cuenta como progreso si la repetición se parece a la de hace un mes. Si no, vuelves al peso anterior y lo haces bien. En todos estos años lo he visto mil veces, y casi siempre acaba en un hombro o una espalda que molestan. Si te duele, consulta con un profesional.
Querer progresar en cada entreno, para siempre. Después de los primeros meses, es imposible. Si cada semana sumases 2,5 kg a tu press banca, en un año estarías 130 kg por encima de donde empezaste. Nadie lo hace. Cuando la línea se aplana, no es que hagas algo mal, es que ya no estás en la fase de empezar. Entonces cambias de recurso (repeticiones, series, rango), no de deporte. Si ya llevas un tiempo clavado, tengo escrito qué hacer en me he estancado en press banca.
Cambiar de ejercicio cada dos por tres. Para que haya progresión necesitas poder comparar. Si cada mes cambias de variante o de máquina, no sabes si has mejorado o solo has cambiado. Mantén los básicos como mínimo seis u ocho semanas.
Confiar en la memoria. Y esto me lleva al punto de abajo.
Sin apuntar los entrenos no hay sobrecarga progresiva
Es así de simple. La sobrecarga progresiva consiste en superar una referencia, y si la referencia está en tu cabeza, está mal. Nadie recuerda con fiabilidad si hizo 9 o 10 repeticiones hace tres semanas, ni con qué peso exactamente, ni cuántas series. Tu memoria te dirá que “más o menos lo mismo”, y seguirás haciendo lo mismo para siempre.
Lo que no se apunta no se puede comparar
Una libreta sirve. Una nota en el móvil sirve. Lo que no sirve es no apuntar. En PolFit rellenas los huecos de cada serie con los kilos y las repeticiones, y al abrir el ejercicio ves lo que hiciste la última vez, que es justo el número que tienes que superar. Si prefieres papel, funciona igual. Lo importante es tener delante la cifra de la semana pasada antes de coger la barra.
Empieza por esto. En tu próximo entreno, apunta peso, repeticiones y cómo de cerca del fallo quedaste en cada serie. Dentro de un mes tendrás más información sobre tu progreso que en los últimos dos años de “me noto más fuerte”.